Una vez que aterrizas y estas en el aeropuerto tienes que pasar por un control de entrada en el que tienes que enseñar tu pasaporte (este tiene que ser de lectura mecánica, los posteriores a julio del año 2003 emitidos en España ya cumplen todos los requisitos) también tienes que enseñar tu vuelo de regreso, tu visado si lo tienes, la primera dirección en la que vas a hospedarte, te hacen una foto con una pequeña cámara web, tienes que marcar tus huellas digitales y también te hacen algunas preguntas como por ejemplo: el motivo de tu visita, si vas a hospedar con familiares o amigos, cuánto tiempo vas a estar en el país… Mas o menos esas fueron las preguntas que me hicieron a mí, aunque bueno pueden variar dependiendo de que persona te toque, en esta ocasión tuve que hablarle en ingles, y la verdad no tenía ni idea casi, aún así no tuve ningún problema. La segunda vez que fui al país me atendió un mejicano y ya hablamos en español, y la tercera vez no me preguntaron nada, me cuñaron y listo. 
Una vez pasado eso y recogido mi equipaje salí del aeropuerto y me estaba esperando un amigo que vive allí y con el que me aloje en su casa los 11 días de mis vacaciones. Me vino a recoger en coche y nos fuimos para casa. Lo primero que me llamó la atención fueron los extractores de petróleo que hay cerca del aeropuerto. A medida que íbamos conduciendo todo parecía tal cual como en las películas, las casas con su jardín, las máquinas expendedoras de periódicos en la calle… Y es que claro, después de ver tantas películas de Hollywood todo se te hace más familiar.